domingo, diciembre 25, 2005

Rojo oscuro


Sinopsis: Un pianista presencia el asesinato de una médium mientras charla medio borracho con un amigo en un bar. La policía comienza a investigar el caso hasta que descubre que el artista es el siguiente objetivo del criminal.

Crítica: al fin he tenido la oportunidad de ver uno de los mayores clásicos del cine de terror italiano. Para muchos es la mejor película de Darío Argento (no puedo decir lo mismo porque aun me quedan muchas por ver). Lo primero que me ha llamado la atención han sido la cantidad de filmes posteriores a éste que han explotado la misma fórmula, es decir, la cantidad de películas que se han copiado de ésta (sobretodo de la sorpresa final).
Lo mejor es, sin duda, la amplia galería de escenas grotescas, crímenes vistos en primer plano. Vemos como el asesino mete la cabeza de una de sus víctimas en una bañera con agua hirviendo, por lo que el rostro de la chica se descompone a causa de las quemaduras. También vemos como machaca la cabeza de un señor contra una mesa, mostrando el choque de los dientes con la madera. Éstos son solo algunos ejemplos de los brutales asesinatos.
El desenlace es sencillo, pero eficaz. Al menos el director no gasta su tiempo en el típico juego del ratón y el gato una vez descubierto quien es el asesino, sino que se deshace de él (o ella) de forma rápida (y bastante sangrienta).
La única pega que he podido encontran han sido las actuaciones. En concreto, no me gustó la actriz secundaria,la que interpreta a la periodista, a la que encontré poco creible y en algunos momentos sobreactuando.
De todos modos, ésto es algo muy menos comparado con la película, que es, sin duda, una buena obra.

2 comentarios:

pedrito dijo...

"Rojo oscuro" es ya todo un clasico del cine de Argento. Aunque hoy en dia este tipo de cine no se considera original, en su dia fue toda una obra maestra

robin_de_los_bosques dijo...

Excelente.De los mejores giallos de la historia.Que pena que en la actualidad Dario Argento se dedique a dirigir tonterías como "El jugador".